Me prende el olor de ilama que de tecuche se pinta las hijas de la cacamicua de las querendas se burlan mi pelo chirimo de chucumpúz se revienta y la nantze de períco de atúz y atato despierta el tumbiriche borracho se escalda con el capire y el corongoro manchado de pitaya y de pitire se pasó pa´l otro lado a buscar a los huicumos y al visitar los arrayanes lo corretearon los burros allí estaban los pinzanes comiendo tunas y anonas se enojaron las
huingures porque invitaron las bobas pero dicen que las cures fueron las meras ganonas también allí arribaron los famosos cuajilotes las tokeres y huchepos rondaron los zopilotes que andaban buscando un muerto pero fueron los bonetes los que espantaron la andancia y el poporo en su arrogancia con ese tono alcahuete resucitó al camé que estaba junto al pochote el escobetillo pelos de elote fue al que ya no alcancé pues se fue con el cueramo el paraiso y el ilamo gritaban muy barranqueño traiban en la mano un leño creo que era palo de brasíl y la flor de ajonjolí se perdía en el tabachín, el zurundanico sólo vino a acompañar a los huajes el cirián llegó de traje pero olia a zicuas de espino y aunque llegó my pachuco se juntó con las apáricuas que venían ne su bejuco y aquí se acaba el corrido de algunas frutas del llano ya me voy en mi caballo relinchando hasta mi ejido.