hasta el mismo corazón.
El moreno cálido de tu tez bronceada
donde el sol planta sus rayos,
resalta entre tanta parcela abandonada
como una ola del calor de mayo
cuando el grito del ajonjolí en su desmayo
deja para la usma las piñas tasoleadas.
Tierra trigueña que los recuerdos haces temblar,
desempolvando del cajón los tiernos romances,
sueños despiertos que se fueron antes,
intentos que nunca terminaron de empezar,
Romeos y Julietas que tuvieron sus instantes,
noviazgos imposibles en el difícil arte del amar.
El moreno cálido de tu piel quemada
se exalta en la resolana de tu vientre,
lugar, rumbo de la tierra caliente,
que vives del Río Balsas desposada,
vecina de la provincia Michoacana,
hermandad de origen insurgente.
El moreno cálido de tu piel de bronce
tiñe de rojo tu sinuoso suelo,
alza gustoso capoteando al vuelo
los remotos días del entonces,
por eso es que los tarascos dioses
crisparon de esa forma tu silente cielo.
Habrá algunos que te den por muerta
tierra bravía y corazón de madre,
estate segura que volveré una tarde,
ya que no dejaré al azar tu huerta,
te aseguro que es cosa cierta,
cuando te digo que mi pecho arde.
Allí estarás para mi tierra caliente
con ese gusto de son arrebatado,
cual novia que espera al pretendiente
la invite a bailar un zapateado,
con esa gente que es mi gente,
que hizo de Zirándaro un condado.
No me esperes si es que no vuelvo,
será que el tiempo me ha copado
o será que la muerte me ha llevado,
envolviéndome en su negro velo,
reza por mi una plegaria al cielo.
porque ni así te olvidaré mi pueblo.
Si a caso ves que llego y no te llamo,
será talvez porque me lleven muerto,
recibe mi espíritu entero y mi cuerpo,
guárdalos para siempre entre tu llano,
no importa si oyes de la sierra el canto
y el eco de sus rendijas de tanto vericueto.
Esparce mi alma entre la brisa del río Balsas
avienta mis cenizas por toda la húmeda rivera
que el rió del Oro tiene de Zirándaro a la Calera
para levantarme con el vuelo de las garzas,
descubrir el inicio de la mañana cuando se alza,
iluminando por siempre tu eterna primavera.